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Flauta Ney

flauta ney

El ney es un instrumento de viento y probablemente el más antiguo, utilizado en música tradicional (Turquia, Iran, Egipto…). Desde Marruecos hasta Pakistán podemos encontrar diferentes variantes de este instrumento, con distintos nombres y formas, se puede afirmar que el nei es un aerófono procedente de Oriente Medio. El ney ha sido tocado habitualmente durante 4.500-5.000 años, convirtiéndolo en uno de los más antiguos instrumentos musicales todavía en uso. Es un precursor de la flauta moderna.

En Turquía es el principal instrumento de los derviches danzantes y cumple una función sagrada en el seno de algunas cofradías. El Nay es un instrumento que requiere mucha práctica, ya que está considerado como uno de los más difíciles.

Contenido
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1 Etimología
2 Elaboración
3 Los diferentes neys
4 Para tocar el ney
5 Fuentes
Etimología
La palabra “ney” viene del Pahlavi “ney” y en el persa moderno “ney” significa caña, que es de lo que el instrumento está fabricado comúnmente. El término “nei”, también transcrito del árabe como nai, nay o ney, significa literalmente “caña”.

Elaboración

Ney
El ney es un instrumento afinado, que se elabora con una pieza de rama hueca o una caña. Posee cinco o seis agujeros frontales y un agujero para el pulgar.

Los neys modernos pueden estar elaborados con metal. El tono varía con la distribución de los dedos. También varía dependiendo de la región. Un músico sumamente experto con el ney puede alcanzar más de tres octavas, aunque es más común tener a varios músicos que toquen el ney en una orquesta tradicional para cubrir gamas diferentes.

Los diferentes tamaños de Ney determinan su tono. Un Ney largo tiene un tono bajo y uno corto tiene un tono alto.

Los diferentes neys
En el sistema arábigo, hay siete tipos de neys:

El primero es el Kerdene, afinado en Do (la nota C), y es el de más longitud. Esto significa que la segunda nota tras el registro más bajo es un Do (la primera sería un Si bemol o Bb).
El segundo nay es el Doga afinado en Re (D).
El tercero el Boussalik en Mi (E).
El cuarto el Jaharka en Fa (F).
El quinto el Nawa en Sol (G).
El sexto el Husseini en La (A).
El séptimo el Ajam en Si (B).
En el mundo árabe el ney se usa tradicionalmente en zonas de pastoreo, mostrando preferencia por neys pequeños con tonos altos. En general el tono es bajo en entornos religiosos y escolásticos.

En ciertas áreas en el mundo árabe donde el Sufismo, o las escuelas musicales existen, se tocan y estudian registros más bajos. Los turcos usan neys aún más largos al tener preferencia por los sonidos más graves.

Para tocar el ney
El primero de los siete ejemplares se diferencia por tener una embocadura abierta, similar a la de una botella, forrada con un cilindro corto de bronce y 6 orificios.

La técnica árabe y turca son las mismas, esto implica la puesta de la boca sobre la extremidad de la flauta y la sopladura en una dirección algo oblicua al tubo de está. El aire salta sobre un lado interior y produce el sonido esperado.

El ney moderno persa tiene cambiados el sistema de los dedos y el número de nodos. También tiene una desembocadura diferente, tiene solo cinco agujeros frontales y un agujero para el pulgar colocado más abajo que en los modelos árabes o turcos. En la sopladura interdental el músico pone el final del ney entre sus dientes y la mandíbula superior y dirige el aire con su lengua. Este método produce una textura bastante diferente a la producida por la articulación bilabial usada para el ney árabe/turco.

Independemente del método, hacen falta años (algunos dicen que toda una vida) para perfeccionar el sonido de alguien. El método iraní puede ser usado con el ney árabe o turco. Esto aumenta las diferentes posibilidades de texturas en el sonido.

El agradable sonido del ney calma el sistema nervioso, reduce el cansancio y resulta relajante. Está relacionado con profundas ideas filosóficas.

Ello y su posición de toque en oblicuo dificultan su interpretación sin que los sonidos suenen “con demasiado aire”, así como pasar a la octava superior sin distorsionar el tono.

Los virtuosos llegan a una extensión de dos octavas y media.

La parte superior del Ney, que es la parte superior de un cilindro hueco, se coloca entre los dos dientes superiores frontales, dentro de la boca.

Se dirige una pequeña corriente de aire con la lengua y el labio superior rodea la parte superior del Ney.

Al mover el labio y la lengua, se cambia el tono (hasta un tono completo) y la calidad del tono. Los vibratos y adornos se obtienen con los movimientos de los labios y la cabeza, y la presión del aire expelido.

Esta técnica parece difícil de aprender pero una vez que se ha dominado proporciona gran control sobre el timbre.

Los músicos avanzados controlan la cantidad de turbulencia en la corriente de aire lo cual permite una gran variedad de sonidos desde tonos puros hasta sonidos extremadamente profundos.

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El ney (también llamado nai, nye, nay) es una flauta prominente en la música del Oriente Medio. Es un instrumento muy antiguo, existen pinturas de personas tocando el ney en los muros de las tumbas del Antiguo Egipto y se han encontrados neys en excavaciones de Ur. Esto indica que el ney ha sido tocado habitualmente durante 4.500-5.000 años, lo que le convierte en uno de los más antiguos instrumentos musicales todavía en uso. Es un precursor de la flauta moderna.

El ney se elabora con una pieza de rama hueca o una caña. Posee cinco o seis agujeros frontales y un agujero para el pulgar. Los neys modernos pueden estar elaborados con metal. El tono varía con la distribución de los dedos. También varía dependiendo de la región. Un músico sumamente experto con el ney puede alcanzar más de tres octavas, aunque es más común tener a varios músicos que toquen el ney en una orquesta tradicional para cubrir gamas diferentes.

El ney es uno de los instrumentos más simples que uno puede elaborar. En el persa, ney significaba caña, y en el mundo árabe el nay a veces es llamado qassaba, que significa literalmente pieza de caña. La forma más vieja, mostrada en las tumbas egipcias data de los años 3.000 ó 2.500 a. C. Desde entonces ha sido el instrumento favorito del sufismo debido al carácter